Cartas de amistad

   
               
   
       

Cartas de amistad

   

Amigo no es aquel que regala rosas, sino aquel que le quita las espinas.
La amistad, como todo verdadero encuentro, es dar y recibir.
Los verdaderos amigos pueden crecer separadamente sin quedar divididos por la distancia.
La amistad es un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores a los demás para que los demás nos los hagan grandes.
¡Qué difícil es ganar un amigo en un año, y qué fácil es perderlo en un momento!
La amistad es el único cemento que siempre mantendrá al mundo unido.
Compartir los sueños con un amigo es empezar a convertirlos en realidad.
Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y se esperan a oír la contestación.
El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo.
No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad.
Es amigo mío aquel que me socorre, no el que me compadece.
Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta.
Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite.
El que tiene un amigo verdadero puede decir que posee dos almas.
La amistad comienza donde termina o cuando concluye el interés.
Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.
Amigos son los que en las prosperidades acuden al ser llamados y en las adversidades sin serlo.
Cuando vayas a la cocina y veas un melón, acuérdate de tu amiga que te quiere mogollón.
Nunca es largo el camino que va a casa de un amigo.
Amistad... lo que tantas veces he perdido / lo que viene y se va / lo que sin un motivo / me deja sin más / sin tiempo para explicar / todo lo que he sentido / todo lo que sentiré / todo lo que siento ya.
Recuérdame que te recuerde, que recordando te acordarás, del corazón de esta amiga que nunca te va a olvidar.
Esto no es una poesía ni nunca lo será, pero te lo dice una amiga que siempre te recordará.
Una columna se derrumba, un amor se acaba, pero la verdadera amistad solo la muerte la separa.
El amigo al que le dices 'Ven conmigo' y te pregunta '¿Adónde?' no es un verdadero amigo.
Los amigos verdaderos deben ser como la sangre, que acuden a la herida sin falta de que se les llame.
Un amigo es un ángel que nos ayuda a ponernos de pie otra vez cuando nuestras alas se han olvidado de cómo volar.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.


Un amigo es la persona que nos muestra el rumbo y recorre con nosotros una parte del camino.
El que sabe corresponder a un favor recibido es un amigo que no tiene precio.
La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva.
La mejor manera de mantener las amistades es no debiéndoles nada a ellos ni permitir que ellos nos deban a nosotros.
No busques un amigo para matar las horas, búscale con horas para vivir.
Más vergonzoso es desconfiar de nuestros amigos que ser engañados por ellos.
Los amigos se hieren con la verdad para no destruirse con las mentiras.
La amistad es como un lucero que siempre está dándole luz al cielo.
La verdadera amistad es la que sigue a tu lado incluso cuando no te queda nada por ofrecer, salvo tu compañía.
A menudo el sepulturero entierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.
Las palmeras de Alicante son ricas y abundantes, pero amigos como tú no se encuentran en ninguna parte.

Si estás solo y desesperado, si estás solo y sin amor, acuérdate de este párrafo y de quién te lo escribió.
     
               
 

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